LOS ARCHIVOS UNIVERSITARIOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Continuamos en el blog de la CAU/CRUE ofreciendo un suculento repaso a los archivos universitarios que forman parte de nuestra organización, y en concreto, hoy, a los centros pertenecientes a las Universidades de la Comunidad Autónoma de Madrid, entre las que encontramos tres privadas (CEU, Pontificia de Comillas y Francisco de Vitoria), y seis públicas (Complutense, Alcalá, Autónoma, Politécnica, Carlos III, y Rey Juan Carlos).

En esta nueva entrada vamos intentar seguir un hilo conductor histórico que recorre gran parte de las universidades mencionadas, desde los tiempos del Cardenal Cisneros hasta las últimas reformas universitarias, sirviéndonos de la vinculación que las enseñanzas superiores de la Fundación San Pablo CEU mantuvieron con cuatro de las grandes instituciones (Central/Complutense, Alcalá, Politécnica, y Autónoma) –así como con otras como la Pontificia de Comillas, por otros motivos que iremos relatando–, con las que compartió también aquel espíritu “Cisneriano” que inspiró su escudo institucional, familiarmente conocido como “el pato”.

Archivo General de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU

Comenzamos con la mencionada Fundación San Pablo.

Si bien consta por la documentación recuperada de la Guerra Civil que ya existía una cultura archivística en el incipiente CEU –al menos a un nivel de oficina y con vistas a la preservación–, no es hasta 1974 cuando detectamos la creación de un archivo como tal concebido, gracias a la iniciativa de dos directores gerentes de la recién estrenada (dos años antes) Fundación del Colegio Universitario San Pablo: José Giménez Mellado –que encarga su organización a la archivera Concepción Borreguero–, y Antonio Giménez Cayuela –que solicita a todos los centros dependientes de la misma que remitan al archivo  “los originales de los documentos fundamentales” –. Ésta es la que podemos considerar primera gran etapa del Archivo del CEU, que podemos considerar pre-universitaria.

El CEU había nacido en 1933, pero sus estudios siempre dependieron –como hemos comentado anteriormente– de las cuatro principales universidades madrileñas hasta 1993, año del reconocimiento de su propia Universidad por Ley 8/1993, de 19 de abril, celebrándose el acto inaugural el 22 de febrero de 1994.

Pero en la transición entre Colegio Universitario/Centro de Estudios Superiores y Universidad –sobre todo a partir de 1983–, la actividad y entidad del Archivo se difuminan, convirtiéndose éste en una suerte de cajón de sastre administrativo que compaginaba tareas documentales, archivísticas y estadísticas, siendo su última encargada Paloma Dégano Picón, cuya inestimable labor cesa en 2005, si bien, de manera paralela ya se venía concibiendo la organización de un nuevo archivo institucional, en principio, únicamente destinado a gestionar la documentación generada por las enseñanzas universitarias.

Así, se crea el Archivo General de la Universidad San Pablo-CEU en la reunión del Consejo de Gobierno de la Universidad de 28 de octubre de 2004, si bien, previamente, y en reunión del Consejo de Gobierno de 15 de enero de 2004, se había aprobado el Reglamento provisional del mismo. A continuación, se destina a las nuevas instalaciones del Campus de Montepríncipe a la actual directora Técnica, Almudena Enríquez de Salamanca, como responsable encargada de la puesta en marcha y mantenimiento de dicho Servicio. Entre su creación y hasta 2016, fue su director José Morillo-Velarde Serrano, quien desde el principio mostró interés por acudir a las Jornadas organizadas por la CAU, costumbre que se ha mantenido hasta el día de hoy.

Ésta segunda gran etapa histórica se prolonga hasta la actualidad, y hoy en día, el Archivo del CEU recibe documentación de casi todos los centros y departamentos de toda la Fundación, además de la generada por las diversas enseñanzas englobadas en la misma, y custodia también el fondo histórico del CEU (incluyendo la documentación conservada de los actualmente extintos centros educativos adscritos a diversas universidades), así como la generada por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) –transferida en 2012–, además de diversos fondos personales, como el  del erudito Luis Díez del Corral, cuya fecha extrema inferior es el año 1922: Estamos, por tanto, ante un conjunto documental de gran valor histórico y de un volumen muy considerable.

El Archivo CEU mantiene su sede en el edificio de la Escuela Politécnica Superior del Campus de Montepríncipe, y a día de hoy aborda la implantación de la administración electrónica.

Archivos de la Universidad Complutense y de la Universidad de Alcalá

La relación del CEU y de sus fondos con las principales universidades madrileñas –de las que dependió educativamente en algún que otro momento–, es innegable, y nos da pie a tratar sobre dos de los grandes archivos universitarios integrados en la CAU: el de la Universidad de Alcalá y el de la Universidad Complutense, cuyos orígenes vienen también íntimamente relacionados entre sí, ya que comparten algún tipo de  vínculo con los primeros colegios alcalaínos y con la propia de la Universidad de Alcalá original que, como primera Universidad Complutense propiamente dicha, sería fundada por Francisco Jiménez de Cisneros, en virtud de la Carta bulada “Inter caetera“, otorgada por el papa Alejandro VI en 1499, por la que se le concedía al Cardenal el privilegio de fundar y construir un Colegio de Escolares que debía ubicarse en Alcalá de Henares, y que en menos de 10 años, ya había concluido las obras.

Pero esta Universidad como ta,l cerró sus puertas el 29 de octubre de 1836, por orden de la reina regente María Cristina de Borbón, reinstalándose a los pocos años en Madrid –Entre 1840 y 1843–, en un principio en el antiguo Seminario de Nobles, y más tarde en el convento de las Salesas Nuevas. Después de trasladar sus fondos documentales, la parte más archivística se acabó ubicando en la Sección de Universidades del Archivo Histórico Nacional; mientras que los fondos de la biblioteca alcalaína, unos 26.000 volúmenes, quedó en Noviciado, después de pasar junto con otros bienes patrimoniales de la Universidad y sus colegios por varios inmuebles de la capital: Reales Estudios de San Isidro, Real Colegio de San Carlos o el Real Colegio de San Fernando, si bien, como hemos dicho, fue en el convento de las Salesas Nuevas, donde se depositó la documentación generada por los mencionados colegios alcalaínos, que después se trasladó al antiguo noviciado de los jesuitas de la calle San Bernardo.

Durante el curso 1845/46, contaba con más de 4.000 alumnos matriculados, y su número fue aumentando año tras año, ya con el nombre Universidad Central, si bien no destacó por una eficiente política archivística ni documental. Aunque en la segunda mitad del siglo XIX el Archivo fue adquiriendo una entidad definida favorecida por la creación del Cuerpo Facultativo de Archivos y Bibliotecas y de la Junta Superior Facultativa –a la que se vinculó desde un primer momento–, es verdad que la escasez de recursos y de personal especializado, y la inexistencia de una sede entre otras carencias, imposibilitaron su correcto desarrollo y obligaron a desviar documentación al Archivo General del Reino, primero, y al Histórico Nacional, más tarde.

Por otra parte, por Real Orden de 7 de agosto de 1895 se decretó la agregación de los archivos universitarios a sus correspondientes bibliotecas, lo que, sumado al reparto de competencias sobre el patrimonio documental entre la correspondiente biblioteca universitaria –encargada de la parte “histórica”–, y la Secretaría General –responsable de la parte “administrativa” –, provocado por la Ley de Universidades de 1943, dio lugar a una situación complicada que se ha prolongado hasta la integración del archivo histórico en el General entendido ya como órgano responsable del patrimonio documental complutense en sus distintas fases. Con la aprobación del Reglamento del Archivo General en 2004 se consigue finalmente unificar archivo histórico y archivo administrativo en un único servicio encargado del diseño, implantación, desarrollo, coordinación y evaluación del Sistema Archivístico de la Universidad Complutense de Madrid.

Hay que tener en cuenta que, tanto el Archivo Histórico (ubicado en la calle San Bernardo) como el Administrativo (trasladado desde mediados de los 50 al pabellón de gobierno) habían sufrido diferentes intentos de reorganización, que, sin embargo, nunca habían logrado la unificación de las competencias sobre el patrimonio documental. El antiguo Noviciado de los Jesuitas en San Bernardo –que en 1836 había pasado a ser propiedad del Estado con motivo de la desamortización de Mendizábal–, en 1843 se convirtió en sede de la Universidad Central, institución que entre 1845 y 1957 fue ocupando varios locales de la misma calle.

Pero los perjuicios provocados por la mencionada Ley de Ordenación Universitaria de 1943, se pudieron paliar con la aprobación de la Ley de Reforma Universitaria de 1983, que impulsó el desarrollo en cada universidad de sistemas de archivo propios, con su normativa, centros de archivo, personal especializado y demás elementos característicos. Sin embargo, no fue hasta la aprobación de los estatutos de 2003 y del reglamento interno del Archivo, que la Universidad Complutense pusiera por escrito su sistema archivístico.

Actualmente el Archivo se integra en la Dirección del Archivo General y Protección de Datos, dependiente de la Secretaría General, y es su directora Isabel Palomera Parra, encontrándose su sede en la planta baja del edificio de la Facultad de Derecho. Está el mismo compuesto a su vez por una pequeña red de archivos integrados en una dirección única: por un lado, los archivos centrales, encargados de gestionar la documentación relativamente reciente y todavía cercana a las oficinas que la generaron; y, por otro, el Archivo Intermedio e Histórico, responsable de la custodia y el tratamiento de la documentación de valor permanente.

El AGUCM custodia no sólo la documentación de la UCM propiamente dicha, sino también de las instituciones que la han precedido (Universidad Central, Universidad Literaria de Madrid, Universidad de Alcalá), además de la generada por otras que, de un modo u otro, se han acabado integrando en ellas: el Colegio Imperial, las escuelas normales y de magisterio, o varias escuelas profesionales y especiales, así como diversos fondos personales, y otros como el de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, o el del Club de Música Colegio Mayor San Juan Evangelista.

¿Y qué fue de la Universidad primigenia que Cisneros fundara en Alcalá?

Pues, como ya hemos dicho, del desmantelamiento y traslado de la misma a Madrid, surgió la Universidad Central, una parte de cuyas enseñanzas sería –haciendo honor a sus ilustres orígenes– posteriormente bautizada como Universidad Complutense de Madrid –la otra conformaría la Universidad Politécnica, a la que más adelante nos referiremos–; y no fue hasta 1977, con motivo de las nuevas políticas sobre creación de centros universitarios, que se fundara la actual Universidad de Alcalá, “una nueva Universidad de Madrid con sede en Alcalá”, como reza el enunciado del Real Decreto 1502/1977 de 10 junio, si bien, anteriormente, en 1975, se había creado el “Campus Alcalá” de la Universidad Complutense. Con este reconocimiento, la nueva Universidad adquirirá una pena autonomía.

En cuanto a su Archivo, hay que señalar que ya funcionaba con anterioridad, pero que su existencia formal viene recogida en los Estatutos de la propia Universidad aprobados mediante R.D. 1280/1985 (BOE de 17 de diciembre de 1985) –con actualizaciones llevadas a cabo en 2003 y 2012–, y sus funciones ampliadas y mejor definidas mediante el Reglamento propio que entró en vigor el 1 de octubre de 1994, donde se establece que este Archivo depende orgánicamente de la Secretaría General y funcionalmente del Servicio de Información, Registro y Archivo. También se atribuye a la Dirección del Archivo la organización y coordinación del sistema de archivos formado por los archivos de oficina, intermedio e histórico. Gestiona el Archivo también los macroprocesos de Registro y Convenios.

En la actualidad es Jefe de Sección del Archivo Universitario y Registro, Santiago B. Gutiérrez Martínez, y tiene el centro su sede en el Aulario María de Guzmán (antigua Facultad de Documentación), en la calle San Cirilo, s/n. de Alcalá de Henares.

El Archivo Universitario de la Universidad de Alcalá conserva documentación sobre todo administrativa, pero cuenta también con un fondo histórico con documentación comprendida entre 1562 y 1901; además de proyectos de obras realizadas en los distintos edificios de los tres campus existentes; también actas académicas; a los que hay que sumar un fondo genérico –que es el más voluminoso–, y otro específico; o los fondos pertenecientes a instituciones que se integraron más adelante, como la Escuela Normal de Magisterio de Guadalajara, la Escuela de Profesorado de E.G.B. Sagrada Familia de Sigüenza, la Universidad Laboral de Alcalá y la Escuela de Enfermería del INSALUD de Guadalajara, así como algunos documentos históricos y el legado del arquitecto Manuel Barbero. Finalmente, cuenta también con otras agrupaciones documentales atendiendo al tipo de formato.

Archivo de la Universidad Pontificia de Comillas

Y volviendo con la Compañía de Jesús y con el CEU, proseguimos dejándonos llevar por el hilo conductor que nos lleva ahora al Archivo de la Universidad Pontificia de Comillas, ya que fue en sus instalaciones de Areneros (luego Alberto Aguilera) donde se plantó la semilla de la Asociación Católica de Propagandistas, casa madre de la Fundación San Pablo CEU, y de todos sus centros de enseñanza. Y es que, en noviembre de 1908, se reunían en las –todavía a medio construir– instalaciones del futuro ICAI –por aquel entonces Escuela de Mecánica y Electricidad–, y a instancias del padre Ángel Ayala, varios congregantes de los “Luises”, entre los que se encontraba don Ángel Herrera Oria, que fueron los que sentaron entonces los cimientos de la futura Asociación.

Se puede considerar 1890 como fecha de inicio de la Pontificia, –en un principio sólo Seminario–, aunque el ICAI y el ICADE se fusionarían posteriormente por cuestiones prácticas de proximidad, complementariedad y dependencia jesuita, uniéndose así a la Universidad de Comillas. El Estado Español reconoció los estudios cursados en las mencionadas Escuelas y Facultades mediante Real Decreto 1610/1979, de 4 de abril, pero habrá que esperar a un 24 de julio de 1997 para ver aprobado el Servicio del Archivo mediante Resolución de Rectorado de 4 de julio de 1997 de organización de los servicios de la Secretaría General de la Universidad (Boletín Comillas, nº 64, 1 septiembre 1997), aprobándose además el Reglamento del Archivo General por la Junta de Gobierno en su sesión de 27 de enero de 1998, quedando así establecido el Sistema Archivístico de la Universidad Pontificia Comillas.

Hay que señalar que la creación del Archivo ya se venía planificando desde 1996, para lo cual se contó con la colaboración de una asesora externa perteneciente al Cuerpo Facultativo de Archiveros del Estado –que se encargó de llevar a cabo una evaluación inicial y analizó la organización del Sistema Archivístico de la Universidad–, y estableció las pautas a seguir en las siguientes fases, incluyendo la redacción de un borrador del Reglamento del mismo. También participaron en esta primera fase dos técnicos contratados para la ocasión.

El Servicio del Archivo y Registro General depende orgánica y funcionalmente directamente de la Secretaría General de la Universidad y tiene su sede en el edificio sito en Alberto Aguilera, 25, –aquel mismo donde se reunieron los pioneros de la ACdP/CEU–, siendo su responsable Pedro Olassolo Benito.

Sus fondos abarcan desde 1890 hasta la actualidad

Archivo de la Universidad Politécnica de Madrid

Y volvemos a retomar el hilo aprovechando que ahora sabemos que la Universidad Politécnica no es otra cosa que el producto de una escisión de los estudios más técnicos de los que gozaba la Universidad Central, que dio lugar a la aparición de las dos actuales universidades Complutense y Politécnica, y, queremos añadir, que también tuvo el CEU los estudios de Arquitectura e Ingeniería de uno de sus colegios universitarios adscritos a esta última, con lo cual cerramos el círculo que nos ha traído hasta este archivo universitario al que ahora nos referimos.

Como ya se ha dicho más arriba, durante el año 1971 –dentro de los estudios que se venían impartiendo en la Universidad Central–, se separaron las enseñanzas más técnicas de las ciencias experimentales y humanidades, quedando ésta última parte englobada en lo que se bautizó como Universidad Politécnica de Madrid que vendría a integrar las Escuelas Técnicas Superiores que hasta entonces constituían el Instituto Politécnico Superior y las Escuelas Universitarias.

Su archivo se funda en 1982, y actualmente es María José Bustos Garrido la jefa de Servicio de Archivo, Registro y Títulos. Tiene la sede en el Paseo Juan XXIII, nº 11, Rectorado Edificio B y custodia fondos comprendidos entre 1982 y la actualidad.

Archivo de la Universidad Autónoma de Madrid

La Universidad Autónoma de Madrid se funda en 1968 –un mes después del arranque del Mayo Francés y con clara relación con las revueltas estudiantiles de la época– mediante Decreto-Ley 5/1968 de 6 de junio, sobre medidas urgentes de reestructuración universitaria, aprobado por el Consejo de Ministros, y se enmarca dentro de la reforma llevada a cabo por el entonces Ministro de Educación y Ciencia, José Luis Villar Palasí.

Su denominación oficial –”Universidad Autónoma de Madrid”– se recoge dos meses después de su fundación en una Orden del Ministerio de Educación y Ciencia de 13 de agosto de 1968​, y su engarce dentro de nuestro hilo argumental, se basa en que de esta misma institución dependió en sus inicios el C.U. Luis Vives de la Fundación San Pablo CEU, cuyos orígenes se remontan a 1971, si bien luego trasladó su adscripción a la Universidad de Alcalá, como ya hemos dicho.

La localización actual y principal de esta Universidad es el Campus de Cantoblanco, inaugurado el 25 de octubre de 1971; y su Archivo General no abrirá sus puertas hasta 1987, con casi 20 años de retraso respecto al nacimiento de la Universidad Autónoma de Madrid. Su nacimiento se produce siendo Rector Cayetano López Martínez, y archivera Pilar Sáenz de Buruaga, y con una dependencia directa de la Biblioteca Universitaria, si bien, posteriormente, se adscribió a la Secretaría General.

Actualmente tiene su sede en el mencionado Campus de Cantoblanco, exactamente en la primera planta del Edificio del Rectorado, situado en la calle Einstein, 3, y custodia fondos recibidos desde 1968 hasta la actualidad.

Archivo de la Universidad Francisco de Vitoria

Y con la Universidad Francisco de Vitoria, promovida por la Fundación FIDES, y reconocida por la Ley 7/2001, de 3 de julio, como universidad privada, llegamos al fin de este juego de causalidades “cisnerianas” que nos ha sido tan útil.

¿Y cuál es en este caso el vínculo de dicha Universidad con las anteriores? –se preguntará el lector–. Pues muy sencillo: aunque la Francisco de Vitoria es de reciente fundación, está plenamente documentada su continuidad con el Centro de Enseñanza Superior Francisco de Vitoria, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid por RD 1730/1994, de 29 de julio, del que la UFV es heredera directa.

Pero hablemos ahora de su Archivo, que nace de manera simultánea a la Universidad a la que pertenece, y que actualmente se ubica en la carretera Pozuelo Majadahonda, km. 1’8 28223, en el Edificio Central, módulo 1, 1ª planta.

A la vez que se produce el reconocimiento legal de la Francisco de Vitoria y de la puesta en marcha de sus estudios, abrió las puertas su Archivo Principal, custodio de la documentación de carácter legal, y con tratamiento administrativo. Pero habrá que esperar a enero de 2008 para ver creado el Servicio de Archivo, que se ocupará de dar forma al Archivo General de la UFV, valorando, describiendo y conservando la documentación producida, con un plan de documentos esenciales y una definición de series documentales, así como con la gestión del Archivo desde una perspectiva estrictamente archivística.

Las funciones del Servicio de Archivo de la UFV están desarrolladas en el Reglamento del Servicio de Archivo –en su cap. 1, art. 1–, aprobado por el Comité de Dirección de la Universidad a propuesta de su Secretario General el día 15 de junio de 2010 con la redacción siguiente: “Son objetivos del Servicio de Archivo la organización y conservación del Archivo General de la Universidad, así como prever y satisfacer las necesidades de información y documentación para una correcta gestión administrativa, atender las necesidades de acceso a la documentación de la Universidad y facilitar la información y documentación necesarias, en último término, para la investigación histórica, de acuerdo en todos los casos con el marco legal y normativo existente.”

A día de hoy es Jorge Conde López el responsable del Servicio de Archivo.

Y ya fuera del amable hilo que nos ha venido guiando hasta este punto, quedarían los archivos universitarios de la Universidad Carlos III (1996), y de la Rey Juan Carlos (2004).

Archivo de la Universidad Carlos III de Madrid

La Universidad Carlos III de Madrid fue creada con vocación innovadora y afán de impartir enseñanzas de calidad, por Ley de las Cortes Generales, de 5 de mayo de 1989, en el marco de la Ley de Reforma Universitaria de 1983, siendo su primer Rector el profesor Gregorio Peces-Barba. Sin embargo, su Archivo se crea y abre sus puertas al público en 1996.

Desde un primer momento será el encargado de proporcionar soporte a los procedimientos de Gestión y Administración de la citada universidad, y de coordinar el sistema archivístico de la Carlos III, entendido como conjunto de personas, documentos, espacios y acciones que recaen sobre los documentos generados y recibidos por la Universidad, desde los Archivos de Oficina hasta el Archivo Histórico.

En la actualidad, reparte sus sedes entre el Campus de Leganés y el de Getafe, y es la Jefa de Sección Iria Torreiro Rodríguez.

Archivo de la Universidad Rey Juan Carlos

La Universidad Rey Juan Carlos es una de las más jóvenes de nuestra Comunidad. Fundada en 1996, cuenta con campus en Alcorcón, Aranjuez, Fuenlabrada, Madrid y Móstoles. Por Decreto 22/2003, de 27 de febrero, se aprueban sus Estatutos, que serán modificados posteriormente mediante Decreto 28/2010, de 20 de mayo.

Su Archivo abre las puertas un año después de aprobarse los Estatutos de la Universidad, contando desde el principio con la dotación por parte de la Universidad de una plaza de archivero para su puesta en funcionamiento. Nace éste como unidad independiente y adscrita orgánicamente a la Secretaría General, con la misión de reunir, organizar, describir, conservar y difundir el patrimonio documental de la Universidad.

Sus fondos abarcan desde 1968 hasta la actualidad, y su sede se ubica en Móstoles, en la calle Tulipán, s/n, en la tercera planta del Edificio de Biblioteca General y Registro.

En la actualidad es su Jefe de Servicio Lorenzo Matheu Ramos.

Y hasta aquí éste, nuestro recorrido guiado por los archivos universitarios de la Comunidad de Madrid, e integrados en la Conferencia de Archivos Universitarios-CAU. Confiamos que haya sido de su agrado.

Los archivos universitarios de la Comunidad Autónoma de Castilla y León

Desde el blog de la CAU/Crue continuamos analizando los archivos universitarios que forman parte de nuestra organización. En esta ocasión, examinamos los centros existentes de la Comunidad Autónoma de Castilla y León: los archivos de las Universidades públicas de Burgos, León, Salamanca y Valladolid y de las privadas de la Universidad Europea Miguel de Cervantes y  Pontificia de Salamanca.

El Archivo General de la Universidad de Burgos, pese a que la universidad se crea en 1994, no toma naturaleza hasta el año 2004, en el que se dota de personal específico de archivo y comienza una etapa de reorganización del Servicio y de desarrollo de un sistema de gestión integral de documentos y archivos, siendo su Reglamento de 2006 y estando adscrito a la Secretaría General de la universidad.  El Archivo custodia fundamentalmente la documentación producida por la Universidad de Burgos desde su creación, y además, un pequeño fondo histórico procedente de las antiguas Escuelas de Maestros y Comercio, y del antiguo Colegio Universitario de Burgos.

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El Archivo General de la Universidad de León. La Universidad de León fue fundada en 1979 como escisión de la Universidad de Oviedo, a partir de las diversas Escuelas y Facultades que, dependientes de aquella, existían desde mayor o menor tiempo atrás en la ciudad de León. El Archivo General, según sus Estatutos es una unidad de gestión que depende del Servicio de Bibliotecas funcionalmente, pero orgánicamente de la Secretaria General. En su web, se puede encontrar información sobre sus funciones y servicios, así como de las recomendaciones sobre cómo hacer una transferencia de documentos al Archivo.

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El Archivo de la Universidad de Salamanca tiene  sus orígenes en el siglo XIII y es el decano de los archivos universitarios españoles, pero fue a partir de 1989 cuando se reorganizó el servicio, sentando las bases del actual sistema archivístico de la Universidad, el cual está constituido por la totalidad de los archivos de gestión, los archivos centrales, el archivo intermedio y el archivo histórico de la Universidad. Destaca su Archivo Histórico, que conserva la documentación histórica producida por la Universidad, e igualmente, forman parte del mismo, entre otros, los archivos personales de Miguel de Unamuno, de Pedro Dorado Montero y de Ricardo Espinosa Maeso.

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El Archivo de la Universidad de Valladolid, institución educativa creada en algún momento de la primera mitad del siglo XIII, es prácticamente tan antiguo como la propia universidad y ha tenido diferentes vicisitudes a lo largo de su historia, fundamentalmente en el siglo XX, siendo sin duda su unión al Archivo Histórico Provincial hasta 1996 la más relevante. A partir de esa fecha empieza una etapa de reorganización de espacios, de contratación de personal archivero y de revisión y de actualización de sus instrumentos de descripción. Actualmente el sistema archivístico se rige por el Reglamento de 20 de junio de 2017, teniendo una dependencia funcional de Secretaría General y orgánica de la Gerencia.

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El Archivo General de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Esta universidad privada, ubicada en Valladolid y con sede también en Madrid, fue creada en 2002. El Archivo General de la UEMC es la unidad administrativa, adscrita a la Secretaría General, responsable y especializada en la organización, gestión, tratamiento, control, acceso y difusión de la documentación que constituye el patrimonio documental de la Universidad constituido por dos fondos:  El fondo UEMC, formado por aquellos documentos generados por la Universidad desde el año 2003 en el desarrollo de sus funciones administrativas, docentes y de investigación y el fondo de la Escuela Superior de Turismo de Valladolid (1967-2004), testimonio de la actividad administrativa y docente de la misma hasta su integración en la Universidad Europea Miguel de Cervantes.

El Archivo de la Universidad Pontificia de Salamanca. La Universidad Pontificia de Salamanca fue erigida en 1940 para restaurar las facultades de Teología y Cánones, suprimidas de las universidades españolas en 1852. Su estructura y organización actuales cristalizan en los años 70 del siglo XX, convirtiéndose en Universidad de la Conferencia Episcopal Española. El Archivo General se enmarca dentro de la estructura del Servicio de Bibliotecas y Archivo. Además de los fondos propios, el Archivo conserva varios fondos personales, los fondos históricos del antiguo Seminario Conciliar, de algunos Colegios Menores y del Colegio-Monasterio de San Vicente. Desde el año 2018 custodia el Archivo de Acción Católica Española.

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Con este recorrido por los archivos universitarios de Castilla y León nos despedimos hasta septiembre deseando que paséis un verano tranquilo y saludable. Cuidaos mucho.

 

El Archivo Universitario de Castilla-La Mancha

Redactamos estas líneas justo cuando finaliza el estado de alarma motivado por la pandemia de la COVID-19. Desde el inicio de este período crítico que nos ha tocado vivir, el equipo de archiveras del Archivo de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) hemos continuado teletrabajando sin solución de continuidad, gracias a que, en la UCLM, el Servicio de Archivo como el resto de los servicios universitarios dispone no sólo del soporte del Área UCLM-TIC sino también de los recursos necesarios para ello: equipos portátiles personales para los empleados, conexión a una VPN corporativa, herramientas de trabajo colaborativo como el Centro de Atención al Usuario (CAU/CRM), Sitecore, Skype o las aplicaciones y servicios Microsoft 365: Office,  Teams, OneDrive, Sharepoint, …

Además de todos estos recursos, el equipo de archiveras contamos con la experiencia adquirida desde años atrás en el teletrabajo colaborativo que nos permite coordinar día a día la prestación del servicio de archivo en una institución descentralizada geográficamente como es la UCLM, única universidad en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha. En este sentido, la estructura del Archivo Universitario de la Universidad de Castilla-La Mancha, creado en 1996, es un reflejo de la propia estructura de la UCLM organizada en cuatro campus localizados en ciudades tan alejadas como Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo. Del mismo modo, el sistema de archivos de la UCLM, regulado reglamentariamente, se  articula en el Archivo Universitario, cabecera del sistema, con sede en Ciudad Real y los cuatro archivos de campus correspondientes.

El Archivo Universitario de la UCLM es el  servicio universitario autónomo, adscrito a la Secretaria General, encargado de la gestión documental, la organización, el control, el acceso, la difusión y la conservación y preservación del Patrimonio Documental de la UCLM. Para todo ello, se cuenta con una plataforma electrónica de Archivo Universitario, en modo SaaS, que permite controlar tanto la documentación física, transferida por las unidades productoras, como archivar la documentación electrónica, enviada desde la plataforma de tramitación de la sede electrónica de la UCLM.

Es esta misma plataforma la que permite ofrecer en línea BAUL (Base de datos del Archivo Universitario en Línea), accesible tanto con perfil público anónimo como con perfiles corporativos mediante validación. En  BAUL es donde se publica vía web, desde hace veinte años, la información referencial sobre los documentos y expedientes administrativos de la UCLM y, en algunos casos, los objetos digitales o digitalizados asociados a aquellos. Por todo ello, BAUL es un instrumento que garantiza la transparencia administrativa, la protección de los datos, la seguridad de la información y el ejercicio del derecho de acceso a la información pública por parte de los ciudadanos.

En unos momentos en que, obviamente, quedaron en suspenso aquellos servicios archivísticos vinculados a los documentos físicos, tan confinados en los depósitos de documentación como nosotras en nuestras casas, nuestro repositorio institucional RUIdeRA y el gestor documental INNET-UCLM nos permitieron seguir prestando el servicio de acceso y difusión de una parte del patrimonio documental universitario custodiado en el Archivo Universitario. Mientras que en RUIdeRA, ofrecemos en acceso abierto (OA) las colecciones de tesis doctorales y trabajos fin de estudios; los documentos y expedientes de fondos históricos digitalizados, el BOUCLM y otra documentación digital institucional, con la aplicación de desarrollo propio INNET-UCLM, las archiveras controlamos la gestión documental de la normativa de la UCLM y su publicación en la web pública y en la intranet corporativa.

Nada ha cambiado en estos meses pasados en nuestra colaboración en el ámbito cooperativo archivístico, que se articula en recursos colaborativos y productos telemáticos. Por una parte, hemos seguido trabajando con los grupos de trabajo de la CAU/Crue, muy especialmente en los de Comunicación y Linked Open Data (LOD), en cuya coordinación participamos, así como en el grupo de identificación, valoración y clasificación de series documentales. Por otra parte, hemos seguido manteniendo los proyectos del Mapa Interactivo de Archivos Universitarios Españoles y el Mapa Interactivo de Archivos Iberoamericanos que, desde el año 2002 y 2006 respectivamente, el Archivo UCLM desarrolla por propia iniciativa y publica en su página web con el objetivo de contribuir a la difusión de los archivos universitarios.

Y finalmente, nuestra actividad de difusión también se mantuvo e incrementó tanto en la página web  como en la participación en redes sociales como Facebook, Twitter o el blog  “Archiveras blogueras” .

Imagen destacada: Edificios del Rectorado de la UCLM, sede del Archivo Universitario en Ciudad Real, y del Vicerrectorado de Albacete, sede del Archivo del Campus de Albacete

Los archivos universitarios españoles en la Semana Internacional de los Archivos 2020

A pesar de la situación de emergencia sanitaria que estamos viviendo actualmente, el mundo de los archivos ha podido celebrar, durante los días 8 al 14 de junio, la Semana Internacional de los Archivos, destacando en ella la fecha más importante: el día 9 de junio,  Día Internacional de los Archivos.

Este año, el  International Council on Archives (ICA) propuso como tema central para la celebración la semana “Empoderar sociedades del conocimiento”, un programa marco de actividades a realizar con una agenda de eventos abierta a todos los archivos que quisieran difundir por ella sus propias actividades.

En el ámbito español, destacó la actividad denominada “Café con la CAU”, coordinada por el Comité Ejecutivo de la Conferencia de Archiveros de las Universidades Españolas, a propuesta del grupo de trabajo de Comunicación de la propia CAU/Crue. Esta innovadora actividad consistió en un encuentro informal de los miembros de la CAU, en torno a un café virtual,  donde se expusieron algunas  experiencias de archivos universitarios de la actividad profesional durante el confinamiento. Ha sido una actividad que ha tenido muy buena acogida y quien sabe si el próximo año no volverá a repetirse.

Por otra parte, algunos archivos universitarios españoles, utilizando la tecnología que tenían a su alcance, desarrollaron numerosas actividades virtuales, diversas y muy entretenidas. Por un lado, se pudieron realizar visitas virtuales a las instalaciones del Archivo de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), el Archivo de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), el Archivo de la Universidad de Cádiz (UCA) o el Archivo de la Universidad de Navarra (UNAV).

Además, tanto la CAU como numerosos archivos universitarios publicaron videos de diversa temática: sobre los fondos que custodian, su historia o sus instalaciones en los casos del Archivo de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR), el Archivo de la Universidad de Vic (UVIC) o el Archivo de la Universidad de Lleida (UDL); el vídeo  realizado por el grupo de trabajo de comunicación de la CAU presentaba las actividades y grupos de trabajo de la CAU mientras que el video del Archivo de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) titulado De la A a la Z #UnArchivoEs se  realizó en el marco del proyecto convocado por el ALA/ICA.

Diferentes archivos desarrollaron campañas de difusión de sus fondos e historia en la redes sociales como el Archivo de la  Universidad Complutense de Madrid (UCM), que lo hizo a través de fotos comentadas, mientras que otras opciones fueron participar en o  visitar las exposiciones virtuales que nos presentaron el Archivo Histórico de la Universidad de Santiago (USC) y el Archivo de la Universidad de Granada (UGR) o el tradicional Quiz Game del Archivo de la Universidad de Jaén.

En resumen, las circunstancias extraordinarias que han rodeado la celebración de esta Semana Internacional de los Archivos 2020, con los archiveros confinados, los servicios presenciales suspendidos y los archivos cerrados, no ha sido óbice a la realización de numerosas actividades on line en los archivos de todo el mundo que han hecho de estos dias una celebración virtual, innovadora y globalizada en donde la participación de los archivos y los archiveros no ha decaído, sino todo lo contrario, pudiéndose decir que se han reinventado a la hora de proponer y desarrollar actividades enfocadas a mostrar a la ciudadanía en general la dimensión social de la labor y los servicios que  los archivos prestan a la ciudadanía.

El Archivo de la Universidad de Cantabria

En funcionamiento desde el año 2005, el Archivo General de la Universidad de Cantabria es el servicio universitario adscrito a la Secretaría General que integra todos los documentos de cualquier naturaleza, época y soporte material generados por la Universidad en el desarrollo de su actividad académica y administrativa.

El Archivo General dedica su actividad a la organización y el tratamiento archivístico del fondo documental generado por la Universidad y de los fondos históricos custodiados por esta. Siendo su finalidad la de proporcionar el acceso a la referida documentación y contribuir a la racionalización y la calidad del sistema universitario.

El Archivo General de la Universidad de Cantabria se ha ido consolidando progresivamente como uno de los servicios universitarios comunes de la institución, contando desde el año 2013 con un reglamento propio aprobado por el Consejo de Gobierno de la Universidad.

Con respecto a sus fondos documentales, destacan: el fondo administrativo de la Universidad de Cantabria, el fondo de la antigua Escuela del Magisterio de Santander, el fondo de la Escuela del Magisterio “Sagrados Corazones” de Torrelavega, el fondo de la Escuela de Industriales de Santander, el fondo del Colegio Mayor universitario “Juan de la Cosa” y el fondo de la Asociación para la defensa del patrimonio bibliográfico y documental de Cantabria (DOC).

En su página web se puede consultar la ficha de descripción ISDIAH del Archivo, los servicios que se prestan (Transferencias, consulta y préstamo de documentos, acceso a diferentes materiales de apoyo y recomendaciones, etc.) y toda la información relativa a la Comisión de Archivo de la Universidad incluidos sus acuerdos y el procedimiento de valoración, conservación y selección de documentos que se lleva a cabo en la misma.

El Archivo General también colabora en la transformación digital de la Universidad mediante su participación en el Plan de Impulso de la administración electrónica que ha sido asumido como uno de los objetivos fundamentales del Plan Estratégico de la Universidad de Cantabria 2019-2023.

Los archivos universitarios canarios

Desde el blog de la CAU/Crue continuamos analizando los archivos universitarios que forman parte de esta organización. En esta ocasión, examinamos los centros de la Comunidad Autónoma de Canarias: el archivo de la Universidad de La Laguna y el de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

El Archivo de la Universidad de La Laguna lleva en funcionamiento desde 2005 dependiendo de la Secretaría General. Los fondos que custodia abarcan un período comprendido entre 1817 y la actualidad, incluyendo fondos históricos y administrativos, tanto producidos por la propia Universidad como por la Escuela Normal de Tenerife, la Escuela de Comercio y la Escuela de Náutica de Santa Cruz de Tenerife.

En su web, se pueden encontrar enlaces interesantes como: la solicitud de consulta al archivo, la solicitud de préstamo interno a las oficinas y la solicitud de préstamo para exposiciones. Además de las recomendaciones sobre cómo hacer una transferencia de documentos al Archivo.

Por otro lado, el Archivo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias nos indica desde su web todos los servicios que realiza: la comisión de valoración y selección de la documentación, el manual de procedimiento para los archivos de oficina, el cuadro de clasificación, la transferencia de documentos, los instrumentos de descripción, la consulta de documentos y su préstamo, además de las normas archivísticas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Respecto a sus fondos documentales, destacan: el fondo administrativo y académico generado por la extinta Universidad Politécnica y por la , los documentos relativos a la antigua Escuela de Comercio de Las Palmas, el fondo documental de la Escuela Normal de Maestros, el fondo personal del aparejador José María Emperador Oraá, la documentación rescatada de la extinta Comisión Regional para la Exportación del Plátano y el fondo documental histórico de la Caja de Canarias. También es importante reseñar sus apartados relativos a los archivos de oficinas, normas y solicitudes y transferencia, destacados en la web como accesos directos.

 

Los archivos universitarios aragoneses

La Comunidad Autónoma de Aragón, tiene dos universidades: una universidad pública, la Universidad de Zaragoza, que constituye el elemento central del Sistema Universitario de Aragón y cuenta con campus en Huesca, Teruel y Zaragoza, además de cinco centros adscritos y una universidad privada, la Universidad San Jorge, reconocida mediante la Ley 1/2005, de 24 de febrero.

El Archivo de la Universidad de Zaragoza se remonta a 1583 y su funcionamiento se recoge en los primeros estatutos de la universidad.

A pesar de que el Archivo Histórico y el Archivo Central dependieron orgánicamente durante años de la Biblioteca y del Secretario General respectivamente, en 2007 se aprobó el Reglamento del Archivo Universitario y se creó el Sistema Archivístico universitario, lo que favoreció, finalmente, la actual adscripción de todos los archivos del sistema al Secretario General.

Aunque no se conserva la documentación de su etapa fundacional, debido entre otros acontecimientos al Sitio de Zaragoza en 1809, se conservan algunos documentos del Colegio de San Vicente Ferrer (1587-1623); Colegio del Torrejón (1645); series fundamentales como los Libros de Gestis (de 1671 a 1857), que recogen los claustros universitarios y son la fuente documental más importante para reconstruir la historia de la Universidad de Zaragoza; Libros de Matrículas (1646-1835); Libros de Aprobaciones (1685-1835), etc. Además, se custodian expedientes académicos y personales de personajes ilustres como, Ramón y Cajal, José Martí, Leopoldo Alas Clarín, María Moliner, entre otros.

A parte del fondo generado por la propia Universidad se conservan diferentes fondos de las antiguas escuelas profesionales de Zaragoza: Escuela Superior de Maestros, Escuela Superior de Maestras, Escuela de Comercio y Escuela de Ingenieros Industriales. 

Además de tesis doctorales, custodia una interesante Colección de materiales gráficos estructurada en: Colección Fotográfica, Colección de Carteles y Colección de Planos.

El Archivo Universitario de Zaragoza dispone de un catálogo en línea para realizar la consulta de su fondo.

El Archivo Universitario de Zaragoza está implicado en la preservación de la memoria colectiva, en respuesta a los desafíos del entorno global y digital.

 

 

 

 

Los archivos universitarios andaluces

La Conferencia de Archiveros de Universidades Españolas está formada por los archivos de cincuenta y seis  universidades españolas. Una de las comunidades autónomas que posee mayor número de archivos universitarios es Andalucía. Las doce universidades, once públicas y una privada que integran el Sistema Universitario Andaluz suman en total nueve archivos universitarios, puesto que la Universidad de Sevilla cuenta con dos: el archivo universitario y el archivo histórico universitario.

En Andalucía existen archivos universitarios relativamente jóvenes, al igual que las universidades a las que pertenecen, como son los casos de los archivos de las universidades de  Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén y Málaga. A pesar de su creación en el último tercio del siglo XX, estas universidades custodian no sólo el fondo documental de sus respectivas universidades, sino que poseen fondos más antiguos procedentes de la actividad de centros e instituciones docentes  “heredados” por la universidad como, por ejemplo, es bastante común que conserven los fondos de las Escuelas Normales de Maestros y Maestras o, en el caso de Córdoba, el fondo de la Escuela y Facultad de Veterinaria.

Los casos de los archivos de la Universidad de Sevilla y la Universidad de Granada son diferentes al resto ya que son universidades centenarias y poseen un importante fondo histórico. Destacaríamos, a modo de curiosidad, que el archivo universitario de Granada, conserva los fondos de los Colegios Mayores de Santa Cruz de la Fe y Santa Catalina Mártir (1536) así como el expediente académico de Federico García Lorca, mientras que el Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla custodia documentación desde el año 1505, en sus inicios como Colegio Universidad de Santa María de Jesús.

Todos y cada uno de los archivos universitarios andaluces al igual que el resto de los archivos universitarios españoles trabajan para adaptarse a los nuevos retos y necesidades tecnológicas que la sociedad demanda y satisfacer las necesidades de información y contribuir en el avance del conocimiento, la investigación y la cultura

Más información: Directorio CAU/Crue

Los grupos de trabajo de la CAU/Crue

La Conferencia de Archiveros de Universidades Españolas, formada desde 1994 por los técnicos de las universidades tanto públicas como privadas, lleva a cabo su labor a través de los grupos de trabajo creados cada año en el transcurso del pleno que se celebra coincidiendo con las Jornadas de Archivos Universitarios Españoles.

Son numerosos  los grupos de trabajo que han existido a lo largo de la ya dilatada trayectoria de la CAU ocupándose de aquellos temas que más necesidad o interés suscitaban en cada momento. Actualmente, son diez los grupos de trabajo que se encuentran activos, pero han sido otros muchos los que ya han cesado su actividad por haber cumplido con su misión.

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A medida que los años pasan, la sociedad cambia y con ella las necesidades de la CAU. Como consecuencia de ello, encontramos grupos tan dispares como el grupo de fondos históricos hasta el grupo de Linked Open Data o el de Administración Electrónica que se ocupan de temas de gran importancia para el mundo de los archivos, en plena transición del archivo físico al archivo electrónico. Para más información sobre los grupos de trabajo de la CAU/Crue, consultar http://cau.crue.org/actividades/grupos-de-trabajo/

Termina el año, se aproxima la nueva década…

Al terminar 2019, nos acercamos al final de una década que ha sido muy importante para los archivos, en la que muchos de ellos se han vuelto más accesibles, más visibles, más útiles a la sociedad en general comparándola con décadas anteriores. Durante estos años han sido cada vez más los archivos que han implementado la tecnología en sus sistemas de trabajo y de comunicación.

De la misma manera la Conferencia de Archiveros de Universidades Españolas CAU/CRUE formada por todos los archivos de las universidades españolas se  han sumado a dichos archivos para tener una mayor accesibilidad y difusión a través de numerosos canales de comunicación como son su página web, sus perfiles de Facebook y  Twitter y también su Blog.

Con el fin de mantener actualizados todos estos canales existe desde el año 2015 el Grupo de Trabajo de Comunicación de la CAU/Crue formado por miembros de diversos archivos universitarios españoles que cada año se renueva con miembros nuevos. Es un grupo muy dinámico que trabaja para comunicar la información que general y se genera sobre la Conferencia de Archiveros de Universidades Españolas

En el año 2020, el Grupo de Trabajo de Comunicación seguirá con su actividad informativa y proyectos nuevos que esperan ver pronto la luz.

Los miembros del Grupo de Trabajo de Comunicación os deseamos una Feliz Navidad y un Próspero Año 2020.